Posted on 23 Nov, 2018 in Gipuzkoa

Lasarte Michelín en 1974. Fuente: Kutxateka

Lasarte Michelín en 1974. Fuente: Kutxateka

No hay muchos clubes en la historia del remo que hayan desaparecido totalmente una vez creados. De entre estos quizá el más llamativo es Lasarte Michelín, por el número de triunfos que consiguió. Comenzaron a sacar bateles y trainerillas, obteniendo rápidamente varios triunfos de la mano de la familia Oliden. Fueron creando una base en torno a la empresa Michelín, hasta sacar trainera.

En los años 60 se convirtieron en la trainera a batir en Guipúzcoa. Sus rivales en esta época eran Hondarribia y Pedreña. Su patrón hasta 1970 fue Claudio Etxeberria, que después paso por varios clubes más como Getaria, Zumaia o Donosti. Su gran triunfo en esta época fue la Bandera de la Concha de 1969, rompiendo la hegemonía de Hondarribia, que había ganado 4 veces consecutivas.

A partir de aquí Antonio Oliden dirigió la embarcación. El mítico remero, que había ganado 10 veces en la Concha, se hizo cargo del equipo. Cada año perdía a varios remeros, y cada año enseñaba a varios más de cualquier parte de la provincia. Se podía esperar que su nivel bajase cada año, pero siempre estaban ahí, en los primeros años tras Orio. Ganaron regatas de segundo nivel, pero tras tres años de dominio oriotarra, en 1973 lo ganaron casi todo, incluida la Bandera de la Concha.

Claudio Etxeberria con banderas que ganó. Fuente: Kutxateka

Claudio Etxeberria con las banderas que ganó. Fuente: Kutxateka

No volvieron a ganar la Concha, pero en los siguientes años obtuvieron varios títulos de importancia. La Bandera de El Corte Inglés, la Bandera de Santander, la Copa del Generalísimo, la Bandera de Zarautz y varias veces el campeonato de Guipúzcoa. En 1979 volvió como patrón Claudio Etxeberria, en el que fue el último año de Lasarte. Antonio entrenó después a Zumaia, Hernani y a Hondarribia, pero nunca con el nivel que alcanzó en Lasarte.

El último de los míticos hermanos Oliden, Antonio Oliden, ofreció al proyecto Ciaboga un interesantísimo testimonio a sus cuatro décadas de remero, patrón  y entrenador, en las instalaciones del Club de Remo Olímpico de Orio.